Gonzalo Rojas y la vigencia de la poesía protagonizan nueva tertulia “Hacia todos los vientos”


La undécima edición del encuentro reunió a académicos, investigadores y participantes en torno a la obra, pensamiento y legado cultural del poeta, Premio Cervantes 2003.

La poesía como una forma de iluminar el camino y aproximarse a los fenómenos fue una de las ideas que marcó la undécima tertulia “Hacia todos los vientos”. En esta oportunidad, el encuentro estuvo dedicado a Gonzalo Rojas, cuya obra y pensamiento fueron abordados desde la historia, la investigación literaria y la creación poética.

El historiador y profesor Diego Mundaca, miembro del Comité Ejecutivo de la Cátedra que honra al poeta —en diálogo con la directora del programa académico, Mariela Fuentes Leal— rompió el hielo con un muy revelador panorama de los encuentros de escritores que Rojas convocó en las escuelas de verano de la UdeC entre 1958 y 1962; y que ya forman parte casi mítica de la historia cultural chilena y latinoamericana.

¿Cómo se generaron estas citas?, ¿en qué contexto?, se preguntó Mundaca. Y subrayó que el poeta trazó un método “para comprender Chile y América”. En precisas palabras del autor de “Contra la muerte”, un método para “vivir una averiguación polémica de las ideas culturales”.

La profesora e investigadora Alejandra Oyarce, por su parte, evocando su investigación de magíster, compartió con los presentes su mirada sobre la poética de Rojas, y la ilustró con piezas como “Zángano”, “Alegato” y “Transtierro”.

“Su obra es muy movediza, no es estática, los poemas aparecen, reaparecen. Hay un juego con la idea del aire y del viento: el viento es asociado al exilio y el aire a la poesía”, apuntó Oyarce. Asimismo, rescató del Premio Cervantes chileno su interés en dialogar con los jóvenes y su visión del siglo XXI, un tiempo de la “instantaneidad”.

El colofón del encuentro estuvo en la voz y la reflexión del poeta Juan Herrera, también docente e investigador.

“Hay mala publicidad de la poesía —valoró Herrera—, aunque Chile sea una tierra de buenos poetas”. En su opinión, el trabajo de motivación hacia la lírica debe comenzar por compartir que esta “es música, es ritmo, es materia, y como materia pesa, se siente, suena…”.

El profesor de la UCSC invitó a despojarse de prejuicios y estereotipos para aprehender esta faceta del espíritu. Con la emocionada lectura de varios de sus poemas, como “LX” o “La borra de la yerba”, y con la respuesta aguda a preguntas de los participantes, abrió de cierto modo a los presentes las puertas de su propio taller creativo.

La programación contempla un nuevo encuentro durante septiembre, dando continuidad a este espacio de conversación y reflexión.