Investigadores de la Facultad de Ingeniería UdeC desarrollaron filamentos de ácido poliláctico para impresión 3D reforzados con fibras de cáñamo tratadas químicamente, mejorando la adhesión y la ductilidad sin perder resistencia. El material es biodegradable, más estable y con potencial para aplicaciones biomédicas e higiénicas, ofreciendo una alternativa sostenible frente a plásticos convencionales.
