Conocer el pasado para comprender el presente es la máxima desde la que se articula el Primer Congreso Iberoamericano de Estudios Helenísticos. Crisis y reconciliación en el mundo helenístico: cambios, lecciones y oportunidades, que se lleva a cabo hasta el viernes en la Universidad de Concepción, con la presencia de especialistas de España, Nueva Zelanda, Canadá, Estados Unidos, Argentina, Brasil, México y Chile.
El encuentro, abierto por la rectora Jaqueline Sepúlveda Carreño– es la primera convocatoria presencial de la Red Iberoamericana de Estudios Helenísticos (RIEH), constituida en 2024 con el fin de abrir un espacio de convergencia para quienes investigan el espacio que va desde el 323 y al 30 antes de nuestra era.
Esta etapa de la Grecia Antigua -marcada por la muerte de Alejandro Magno y el suicidio de Cleopatra y la conquista romana de Egipto, como hitos de inicio y término- constituye la base cultural, científica y filosófica de la sociedad occidental.
El concepto helenístico designa un momento específico de la historia -que va del siglo IV al I ac- y se distingue de “lo helénico”, que se refiere a la identidad propia de lo griego, advierte la académica Departamento de Historia de la UdeC, integrante del comité organizador del congreso y una de las coordinadoras de RIEH, Leslie Lagos Abuerto.
Momento de expansión
Es un periodo de expansión de la cultura griega hacia oriente, que así se mezcla y enriquece con elementos asiáticos y egipcios.
“Los griegos comienzan a convivir y coexistir con otras culturas: entran en contacto con el mundo judío, con los romanos, con los reinos de Asia Menor. Entonces hay una especie de apertura; comienza a haber una fusión cultural. Eso es el mundo helenístico, que es con lo que se encuentran los romanos”, explicó la especialista.

Lo que busca el congreso es mostrar esa riqueza del periodo helenístico, su relevancia y su huella en la cultura occidental, a partir de temas tan heterogéneos como la política, las instituciones, la ética, la educación, la filosofía y la numismática, entre otros.
Se trata de valorar y distinguir al mundo helenístico como una entidad amplia que conversa entre la tradición de la Grecia Clásica y el Imperio Romano,
Para el investigador de la Universidad Andrés Bello, Juan Pablo Prieto, quien también es parte de la coordinación de la Red, este momento de la historia antigua “que parece tan exógeno” conecta muy bien con lo que ocurre hoy “con tanta pluralidad de interpretaciones, de territorios, de lenguas, de identidades”.
“Es una época donde muchos reinos tuvieron que encontrar su lugar en un mundo tan complejo y tan polivalente, cosa que es muy actual, donde el poder parece tan frágil (frente a grandes potencias)”, dijo.
Desde esa perspectiva, la investigación de este periodo aporta ideas, reflexiones y herramientas para comprender las sociedades actuales.
Mujeres y poder
La jornada inaugural de congreso partió con una mesa sobre mujeres y poder, que fue abierta por el académico de Universidad de Auckland, Nueva Zelandia, Alex McAuley, quien presentó una ponencia sobre la autoridad femenina bajo el gobierno de Ptolomeo VIII.
El investigador comentó que existen historias potentes de la época sobre mujeres poderosísimas; pero a su juicio hay que matizar entre lo que “realmente hicieron” y “las capas de interpretación” o “la agenda del autor”.
“Cuando eliminas todos los adjetivos y todos los adverbios, puedes llegar a un relato realmente interesante sobre la influencia y el real de las mujeres”, afirmó.
En tanto, Frances Pownall (Universidad de Alberta, Canadá), abordó la agencia de Cratesipolis, quien gobernó Sición y Corinto entre el 314 y el 308, tras la muerte de su esposo Alejandro.
Más allá de la historia de Cratesipolis, la especialista comentó que en el mundo antiguo existía la percepción de que el poder femenino era algo transgresor e inapropiado.
“Las mujeres tenían que esforzarse muchísimo para demostrar su competencia. Y, lamentablemente, no creo que hayamos superado eso del todo; se sigue juzgando a las mujeres de forma distinta a como se juzga a sus colegas hombres en posiciones de poder”, aseveró.
El desafío para la investigación en torno al poder femenino de la época, “es ir más allá de lo que nos dicen las fuentes; leer entre líneas, superar los prejuicios masculinos h ver para ver qué intentaban lograr realmente estas mujeres, cuáles eran sus motivaciones y cuál fue su capacidad de acción”.
Prácticas testamentarias
La investigadora de la Universidad Nacional de la Pampa (Argentina), Paola Druille anotó que es en el periodo helénico cuando la mujer comienza a predominancia en el poder político, pero también en otros ámbitos de la vida cotidiana, como se observa en los papiros.
“La mujer en determinados contextos podía tomar decisiones sobre sus propios bienes. Y aunque necesitaba un tutor varón, sí podía quedar a cargo de algunos bienes y decidir sobre ellos. Cuestión que en la época (griega) clásica era absolutamente imposible”, señaló.
La académica -que expondrá mañana sobre las prácticas testamentarias en el Egipto Ptolemaico- explicó que la novedad es que la mujer comienza a tener una presencia con nombre, porque muchas veces se hablaba de la esposa, de la hija, pero aquí ya aparece nominalizada”
El congreso es organizado por el Departamento de Historia y el Grupo de Investigación de la Antigüedad Clásica de la UdeC, en colaboración con el Grupo Interuniversitario del Mediterráneo Antiguo y el Laboratorio de Estudios Clásicos de la Universidad Andrés Bello.










