Día Nacional del Donante: la conversación familiar aún es clave para salvar vidas


Reducir la negativa familiar y derribar creencias erróneas son parte de los desafíos que identifica la académica UdeC, Patricia Grez, para avanzar en materia de donación.

Actualmente, 2.270 personas esperan en Chile una oportunidad de trasplante de órganos. Mientras, la cifra de personas que esperan un trasplante de córnea bordea las 1.000.

«Podríamos decir que son cerca de 3.000 personas que están esperando un órgano o un tejido para poder continuar con su vida o bien mejorar la calidad de vida», afirmó la académica del Departamento de Tecnología Médica de la Facultad de Medicina de la Universidad de Concepción, Patricia Grez Spikin.

En el marco, instancias como el Día Nacional del Donante de Órganos y Tejidos, celebrado cada 27 de septiembre, son relevantes para fortalecer la cultura de la donación. A pesar de los avances en las cifras de procedimientos, la conmemoración apunta a aportar con información para el diálogo familiar, ámbito sensible en la materia.

«El primer desafío es que logremos bajar la tasa de negativa familiar. En Chile por varios años la tasa es un poco más del 50%», explicó la docente.

Según indicó, esta situación se vincula con la desinformación y la ausencia de conversaciones previas sobre el tema al interior de las familias a la hora de decidir la donación.

«En un momento muy difícil, de mucha carga emocional, muchas veces la familia no sabe qué es lo que quería esta persona. Y para la familia, tomar la decisión es una carga muy pesada», añadió sobre las razones que explicarían la alta tasa de negativa.

Por ello, recordó es necesario manifestar explícitamente la voluntad de ser donante y comunicarla a los seres queridos.

«Es importante conversarlo con la familia, informar que uno quiere ser donante y que respeten su voluntad», dijo la académica.

Derribar creencias y mitos

Patricia Grez también llamó a combatir creencias erróneas que persisten en torno a la donación de órganos y que frenan la posibilidad de salvar vidas.

«Uno de los mitos es que si llegan a saber que uno es donante de órganos no lo van a atender bien y lo dejarán morir. Es una cosa totalmente absurda, porque los pacientes que están mejor atendidos son los que van a ser donantes», sostuvo.

Asimismo, descartó que los trasplantes beneficien casi en su totalidad a personas con mayores recursos económicos, dado que se trata de procesos regulados y supervisados por la institucionalidad.

«La lista de los potenciales receptores es única, totalmente transparente y la lleva el Instituto de Salud Pública, y más del 80% de las personas que se trasplantan son de Fonasa», reveló.

Para Patricia Grez, el desafío requiere una mirada integral que involucre a la ciudadanía, establecimientos de salud y la educación sobre donación desde edades tempranas.

«Esto debe abordarse a nivel de políticas de educación. Si vas informando a la gente desde chicos, dando a conocer el tema, después se integra en la sociedad. Eso es algo que aún no hemos logrado», lamentó.

Por ello, la docente concluyó que aumentar las tasas de donación en Chile dependerá de un esfuerzo conjunto.

«Teniendo la información podremos decidir mejor. Es un tema que nosotros, como sociedad, necesitamos mejorarlo», expresó la académica.