Aumento de zancudos en el Gran Concepción: Temperaturas más altas y mayor humedad favorecen su proliferación


Aunque las especies habituales de la zona no se asocian actualmente a la transmisión de enfermedades, las picaduras pueden provocar reacciones e infecciones.

Las lluvias recientes y el aumento de temperaturas propias de la primavera han creado un ambiente favorable para la proliferación de mosquitos o zancudos en distintas zonas de la intercomuna. Habitantes de Concepción, Talcahuano, Hualpén y San Pedro de la Paz han sufrido la invasión de estos insectos, que son más notorios en las zonas cercanas a cuerpos de agua como lagunas y canales.

La académica del Departamento de Zoología de la Universidad de Concepción, Marcela Rodríguez García, explicó que los zancudos dependen mucho de las condiciones de estos dos factores.

“Las larvas, que se desarrollan en el agua, requieren de ciertos niveles de temperatura; entonces si la temperatura es más alta pueden acelerar su desarrollo”, señaló la entomóloga.

Es lo que ha pasado ahora con la combinación de la humedad producida por las precipitaciones y las temperaturas primaverales.  “Eso hace que se den las condiciones para que aparezcan muchos adultos en un período relativamente corto”, explicó.  

Asimismo, agregó que la humedad ambiental influye en la sobrevivencia de los insectos. “Ayuda a que pierdan menos agua, entonces viven más”, comentó.

Más allá de las molestias que pueden provocar -como picaduras e infecciones en algunos casos- la entomóloga aclaró que los mosquitos que circulan en esta área del país no están vinculados transmisión de enfermedades.

Las especies más comunes en esta zona son Culex pipiens, Culex dolosus y Aedes albifasciatus y no revisten riesgos para la población.

“En Chile se han detectado ejemplares de Aedes aegypti (portador de la fiebre amarilla y el dengue, entre otras enfermedades) en distintas regiones y por eso existe una vigilancia sanitaria; por eso no es probable que el aumento de mosquitos que vemos ahora en el Gran Concepción corresponda a esa especie”, indicó

La especialista explicó que para que exista transmisión de una enfermedad debe haber una especie que sea capaz de transmitir el agente infeccioso y que existan condiciones para que éste se desarrolle.

“Afortunadamente, las especies que están aquí en el Gran Concepción no tienen reportes de ser especies asociadas a ninguna enfermedad”, aseveró.

Crédito: Magnific.

La especialista aclaró que el aumento de las poblaciones de zancudos en primavera no es algo inusual en las comunas del Gran Concepción que se han visto afectadas en estos días, ya que mantienen ciertos niveles de humedad en esta época.

De esto modo, la convivencia con estos insectos es inevitable. Por ello, la investigadora asegura que la mejor estrategia para controlarlos es habilitar medidas para reducir la presencia de larvas.

“En las viviendas se deben eliminar todos los recipientes que acumulen agua, mantener tapados los depósitos de agua y revisar las canaletas, porque allí también se acumula humedad”, dijo.

También recomienda el uso de mosquiteros en ventanas y la aplicación de repelentes para evitar las picaduras.

En los espacios públicos hay que identificar dónde están concentrados los focos de reproducción de zancudos -un punto en el que, a su juicio, pueden ser importantes lo reportes ciudadanos- y reducir la acumulación de agua estancada en infraestructura urbana.

Revisar las picaduras

La académica de la Facultad de Enfermería, Lorena Saldía Arteaga, comentó que lo común es que las picaduras de zancudos provoquen picazón, enrojecimiento e hinchazón, pero también pueden generar complicaciones especialmente en personas vulnerables.

Por ello, es fundamental promover el autocuidado y que las personas sepan reconocer oportunamente los signos de cuidado.

Las picaduras producen una respuesta inflamatoria que, en general, desaparece en forma espontánea; sin embargo, el rascado puede provocar heridas y favorecer infecciones.

El tratamiento consiste en lavar la zona con agua y jabón, aplicar compresas frías durante 10 a 15 minutos, evitar rascarse y estar atentos a signos de infección como el aumento progresivo del enrojecimiento, dolor, calor local o secreción.

En estos casos, se recomiendo consultar con un profesional de la salud. La fiebre o el decaimiento también requieren de una evaluación.

“Si aparece dificultad respiratoria o hinchazón de lengua o garganta, mareos intensos o pérdida de conciencia, hay que acudir inmediatamente a urgencias, porque pueden indicar una reacción alérgica grave”, señaló la enfermera.

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La profesional precisó que las niñas y niños pequeños y las personas mayores requieren especial atención. “En la primera infancia, debemos observar lesiones extensas, irritabilidad, rechazo alimentario o cambios de comportamiento. En menores de tres meses, una temperatura de 38 °C o más requiere evaluación médica urgente”, aseveró.

En personas mayores requieren atención especial quienes presentan diabetes, fragilidad cutánea o movilidad reducida.  En estos casos es importante revisar la piel y consultar ante lesiones que empeoran, advirtió la especialista.

“La prevención comienza con pequeños cuidados cotidianos: proteger nuestra piel, reconocer a tiempo las señales de alarma y cuidar especialmente a quienes son más vulnerables”, puntualizó.