Chile alcanza hito en clonación equina con nacimiento de potranca desarrollada por empresa de base tecnológica UdeC


El proyecto permitió adaptar protocolos de clonación animal a la especie equina y abre la posibilidad de reproducir en Chile ejemplares de alto valor genético sin recurrir a servicios disponibles en el extranjero.

El primer caballo clonado en Chile nació el sábado 26 de septiembre como resultado de un proyecto desarrollado por Vi-Embryos, empresa de base tecnológica de la Universidad de Concepción, y el Centro de Reproducción Equina Los Abedules, ubicado en San Fernando, Región de O’Higgins. Se trata de una potranca obtenida a partir de células de Capacidad, una yegua de polo de alto valor genético, cuyo nacimiento permite avanzar hacia la disponibilidad de esta tecnología reproductiva en el país.

El trabajo tomó cerca de dos años y reunió la experiencia del equipo universitario en clonación animal con la de especialistas en reproducción equina. Su propósito es conservar y reproducir la genética de ejemplares seleccionados, un servicio que, según los investigadores, los criadores chilenos debían buscar en países como Argentina o Brasil.

El investigador de la Universidad de Concepción y cofundador de Vi-Embryos, Fidel Ovidio Castro, explicó que el resultado requirió adaptar a los caballos técnicas que el equipo había utilizado en otras especies. Su responsabilidad fue establecer las líneas celulares, es decir, los cultivos de células que aportaron la información genética para producir el clon.

“Mi papel fundamental fue garantizar que las líneas utilizadas —que finalmente son la genética que se multiplica— fuesen de calidad, tanto clínicamente (sanas y libres de infecciones o virus) como genéticamente, asegurando que tuviesen la capacidad de dar lugar a un clon”, señala.

De las células al nacimiento

A diferencia de la reproducción que combina la genética de una hembra y un macho, la clonación permite generar un embrión a partir de células de un animal seleccionado. En este caso, el equipo produjo los embriones en el laboratorio de Vi-Embryos y, tras su descongelación, los trasladó a Los Abedules para transferirlos a yeguas receptoras. Pauly fue la hembra que llevó adelante la gestación de la potranca.

La CEO de Vi-Embryos, Lleretny Rodríguez Álvarez, contó que la experiencia previa del laboratorio no bastaba para aplicar directamente el procedimiento en equinos. Las diferencias entre especies obligaron a ajustar las condiciones de trabajo y los protocolos.

“Si bien nuestro laboratorio tiene años de experiencia en tecnologías reproductivas en rumiantes y algunos trabajos en felinos, nunca habíamos trabajado en equinos y es muy difícil extrapolar las tecnologías de una especie a otra. Hay diferencias importantes en fisiología reproductiva, en los requerimientos de los gametos, entre otros aspectos, por lo tanto comenzamos prácticamente de cero”, indicó.

En un primer intento, la transferencia de embriones dio lugar a cinco gestaciones, de las cuales una avanzó hasta el término. La médica veterinaria de Los Abedules, Carolina Urquidi, fue quien estuvo a cargo de la preparación de las receptoras y del seguimiento de Pauly, con controles de la frecuencia cardíaca fetal y monitoreo de los signos previos al parto. El proyecto contó también con el apoyo de la familia criadora de caballos Schmit González, y de Patricio Pérez, quien promovió el vínculo entre Vi-Embryos y los especialistas en reproducción equina.

El siguiente paso es ampliar la producción

Con el nacimiento, el equipo busca consolidar el servicio junto a Los Abedules y aumentar su escala. Los propietarios esperan entrenar a la potranca para que en el futuro compita en polo, mientras los investigadores proyectan producir entre 10 y 12 clones el próximo año.

Castro plantea que disponer de esta capacidad en Chile puede reducir las dificultades asociadas a contratar el procedimiento en el extranjero.

“Lo fundamental es que esta tecnología permite multiplicar genética de alto valor y mejorar los rebaños equinos. Además, al estar disponible en Chile, evitaremos que los criadores tengan que contratar servicios en Argentina o Brasil, lo cual encarece enormemente los costos por logística, traslados y permisos de importación y exportación. Tener esta capacidad en el país nos vuelve altamente competitivos”, sostuvo.

Vi-Embryos fue creada en 2019 para llevar al sector productivo tecnologías reproductivas desarrolladas en la Universidad de Concepción. Su trabajo inicial se concentró en bovinos y luego se extendió a equinos, a partir del interés de veterinarios y criadores por reproducir animales de alto valor genético.

El proceso también ha involucrado a académicos y estudiantes de la Facultad de Ciencias Veterinarias UdeC y ha dado lugar al desarrollo de tesis. Castro resume el desafío que sigue al nacimiento: “Para nosotros comienza la etapa más desafiante: tras probar el concepto y demostrar que los procesos funcionaron perfectamente, nos toca expandir la iniciativa y consolidar la parte comercial”.