Compuesto natural presente en frutas y verduras muestra potencial para frenar el cáncer avanzado de próstata


Los experimentos desarrollados en el Laboratorio de Lipoproteína y Cáncer de la Universidad de Concepción, evidenciaron que la quercitina inhibe un mecanismo clave en la proliferación de las células tumorales en cáncer resistente a las terapias hormonales.

La quercitina, un compuesto natural que se encuentra en alimentos como manzanas, cebollas y frutas rojas, podría contribuir a frenar el crecimiento del cáncer de próstata resistente a las terapias hormonales habituales, una progresión de esta enfermedad oncológica de complejo tratamiento.

Estudios de laboratorio realizados en la Universidad de Concepción sobre cultivos celulares mostraron que esta molécula antioxidante previene la proliferación de células de esta patología, conocida también como cáncer de próstata resistente a la castración (CRPC).

La mayor parte de los cánceres prostáticos dependen de las hormonas masculinas (andrógenos) -como la testosterona- para crecer y multiplicarse; por eso una de las formas de tratamiento consiste en inhibirlas mediante castración química.

De este modo, se elimina la presencia de las hormonas, dejando a las células malignas sin su fuente de energía.

“Muchos pacientes responden bien a esta terapia, pero otros generan resistencia, por lo cual es importante buscar formas de prevenir el crecimiento de este cáncer resistente a la castración”, señaló el investigador de la Facultad de Ciencias Biológicas, Iván González Chavarría.

Los experimentos desarrollados en el Laboratorio de Lipoproteína y Cáncer evidenciaron que la quercitina inhibe un mecanismo clave en la proliferación de las células tumorales, reduciendo la actividad del receptor de andrógenos, responsable de impulsar el avance del cáncer.

El académico explicó que cuando hay células resistentes a la castración o a la terapia hormonal, el cáncer activa rutas alternativas para no depender de las hormonas.

Una de esas ellas utiliza como soporte una proteína, llamada AKT, cuya función es controlar el crecimiento, supervivencia y proliferación de las células tumorales a través de la activación de receptor de andrógenos (AR).

En el cáncer de próstata, la AKT actúa como un “interruptor” de AR, que activa la multiplicación de las células CRPC. “Nosotros descubrimos que la quercitina bloquea esa proteína”, contó el científico.

Crédito: Magnific.

Aunque tienen un carácter preliminar y experimental, estos estudios ayudan a entender la biología de los procesos implicados en la resistencia a los tratamientos de cáncer prostático.

“Este es solo uno de los múltiples mecanismos asociados a la resistencia en cáncer de próstata. Si entendemos estos mecanismos, podemos encontrar potenciales blancos terapéuticos”, aseveró el especialista.

El trabajo ha permitido dar un nuevo paso dentro de una línea de investigación de largo aliento, que requerirá de estudios adicionales para evaluar el potencial de esta molécula pensando en soluciones para la enfermedad.

“Para generar nuevas terapias hay que pasar por una serie de procesos que permitan validar de forma inequívoca el efecto de la molécula y su seguridad. Así, por ejemplo, se debe demostrar que los resultados in vitro, en líneas celulares, son válidos en modelos animales y seguros para ellos.  Teniendo este conocimiento se pueden realizar estudios preclínicos y farmacocinéticos de la molécula”, advirtió.

En ese sentido, destacó que el principal mérito de este estudio es haber identificado evidencia que servirá de base para futuras investigaciones sobre un posible blanco terapéutico, que deberá ser validado mediante protocolos estrictos, en un proceso que puede extenderse por varios años.

El trabajo, publicado en el journal Antioxidants, cuenta con la participación de especialistas de los departamentos de Farmacología y de Ciencia y Tecnología de los Alimentos y es parte de la investigación de los estudiantes del Doctorado en Biotecnología Molecular, Sebastián Azócar y Félix Duprat, quienes tuvieron a cargo las pruebas de laboratorio.

Imágenes de cultivos celulares expuestos a quercitina/Cedida.